
Pretende ser un blog de filosofía existencial, entendiendo este último término como "mientras existimos", y cuyo propósito será aligerar el abrumador tránsito del canal vaginal al canal del desagüe. Amores y desamores; ironía, sarcasmo y amargura; letras, letrillas y letrinas; todo cabe y cabrá en este espacio dedicado principalmente a todos aquellos que están por entrar o que ya superaron la crisis de los cuarenta.
miércoles, 16 de septiembre de 2009
¿Ta' crudito?

Hablando de "Juanitos"
martes, 15 de septiembre de 2009
sábado, 12 de septiembre de 2009
Juanito es un cretino

"Juanito es un cretino". No lo digo yo; es lo que él diría de sí mismo si en verdad creyera que es idiota, porque Juanito, alias Rafael Acosta Naranjo en la vida real y delegado electo de Iztapalapa habla de él mismo en tercera persona, como el Papa sólo que con menos boato y sin latinajos. Le gusta usar el mayestático: dice pura pendejada urbi et orbi. Juanito se está jugando el bigote aunque no tenga ni le salga. Se está poniendo a las patadas con
El Legítimo y sus testaferros y ponerse a las patadas con el Presidente de a devis de México es situarse en una posición muy peligrosa; casi, casi de a chivito en precipicio. Y nuestro buen Juanito allí anda con las me prestas expuestas mientras El Señor de las Ligas ve cómo se lo atora. Por si no se acuerda El Señor de las Ligas es René Bejarano, que llena portafolios con billetes, ligas y hasta clips. 


Allí Juanito está cometiendo dos errores, uno de forma y uno de fondo. El de forma es el que ya dijimos de hablar como El Papa, cuando el Papa será mamón pero es el Papa, y eso cuenta, y él no sé si será mamón, pero no tiene un doctorado el Gotinga ni es, de jodida, cura de pueblo, y el de forma es eso de que el pueblo lo eligió. El pueblo lo que hizo fue seguir órdenes de El Legítimos para que el animal de Juanito ganara y e cediera su lugar a Clarita Brugada, otra perredista que se ha de ver fuere de lugar en un mall, sobre topo el de Santa Fe. El error va a ser notorio cuando Juanito quiera tomar posesión.

Será entonces cuando hordas de desposeídos armen la de dios es Cristo. Si Atila y Gengis Khan provocan desasosiego hasta nuestros días, la marejada de lumpen proleratariat que El Legítimo va a enfilar contra Juanito va a provocar que los dos finos personajes antes mencionados parezcan Barbies. Juanito no se la va a acabar, Juanito va a tener que pedirle ayuda a la federación: “señor Presidente, Juanito se quiere afiliar al PAN”.
martes, 1 de septiembre de 2009
Ultimas Noticias (Ojalá!)

jueves, 13 de agosto de 2009
martes, 4 de agosto de 2009
Un amigo muy excéntrico

Tengo un amigo sumamente excéntrico. Yo también soy excéntrico pero soy un excéntrico moderado y él uno radical. Ambos, por otro lado, somos miopes de modo que un día que lo esperaba en una cafetería y lo vi acercarse con lentes oscuros me llamó la atención. Lo primero que le pregunté fue que si sus anteojos de sol estaban graduados; negó. Si o llevaba lentes de contacto: tampoco. Así, le pregunte qué veía. “El bulto”, me contestó tan tranquilo. ¿El bulto –pensé? La idea me produjo un gran desasosiego. Me imaginé caminando por la calle viendo pura imagen borrosa, sin saber a ciencia cierta si una figura ominosa vestida de negro que se acercaba era un asaltante o una monja.
Nos fuimos y me olvidé del asunto. Como soy de los que nunca está a gusto con nada, cierto día decidí que mis lentes para ver de lejos me molestaban para ver de cerca y como me resultaba molesto estar poniéndomelos y quitándomelos cambié a bifocales. No pasó mucho tiempo cuando me percaté que como no me decidía por dónde ver la computadora, si con la porción superior o la inferior de los lentes, arrugaba la cara en forma bastante grotesca de modo que estaba por volver a los lentes de siempre cuando se me ocurrió probar los de contacto.

Pero con ellos tenía que usar, además, anteojos para ver de cerca lo que resultó una lata. Finalmente volví a los lentes de miopía y de paso descubrí que veo de maravilla de cerca. Así, cuando iba a comer a un restaurante sólo quitaba los lentes y podía leer perfecto. Entonces descubrí que si levantaba la mirada veía “de bulto” y me resultó atractivo.
La defeña promedio mejora notablemente fuera de foco, de modo que veía un par de nenorras en la mesa de al lado y me la pasaba muy bien. Ya cuando me ponía los lentes para ir a pagar notaba que las nenorras eran un par, un trío o un cuarteto de loros. Más aventurado me lancé al centro comercial sin lentes y la experiencia fue agradable. En un ataque de valor raro en mí decidí cierto día caminar hasta la oficina sin lentes… ¡de no creerse!: la ciudad y los capitalinos se transformaron y, “de bulto”, mi calidad de vida mejoró. Hoy comprendo que mi amigo no es un excéntrico, es un sabio notable. ¡Brindo por él!

