lunes, 3 de agosto de 2009

¿Me invitas a pedalear mi reina?

Por Benedicto Dos Equis


Los norteamericanos son sumamente puritanos; de hecho de jactan de ello, de tener una moral sólida y de ser extraordinariamente trabajadores. Lo dicen como si cualquiera de esas dos cosas fuera una virtud. Allá ellos, ¿Qué se puede esperar de una sociedad que desciende de unos señores y señoras, precisamente Los Puritanos, que abandonaron la libertina Inglaterra del Siglo XVII para llegar a América donde rápidamente aprendieron a ejercer una virtud más: discriminar minorías. Y si esta discriminación significaba matar, mejor. Ese fue el génesis de lo que más tarde se convertiría en un deporte nacional: linchar negros. Pero bueno, esa es otra historia. El caso es que los gringos son tan puritanos que nomás ven un cuerpo femenino desnudo y se escandalizan. Si no, cheque lo que acaba de pasar en Alabama. Unos vinateros sacaron un tintorro cuya etiqueta está adornada con una ninfeta encuerdadita estilizada, art-nouvea. En el vino, Cycles Gladiador la ninfeta se ve de perfil y va casi a rastras tras una bicicleta. Pues el Consejo de Control de Bebidas Alcohólicas del estado declaró que las leyes de Alabama prohíben mostrar a ''una persona desnuda posando de manera inmoral o sensual''. ¿Inmoral o sensual? Si la pobre niña parece que está practicando un deporta extremo.

viernes, 31 de julio de 2009

LAS GENDARMES

Por Benedicto Tres Equis

Un emperador perdedor

Por Benedicto Tres Equis
VOX POPULI VOX DEI! Fue lo único que le faltó gritar a CHUCHO AUGUSTO MINIMUS AMARILLUS en el Consejo Nacional del PRD. Y cual emperador en pleno circo romano, se dirigió a una muchedumbre de perplejos espectadores afirmando con insospechada honestidad: " Me asumo como el principal responsable" al referirse a los desastrosos resultados de su partido en las elecciones intermedias; y ya en el colmo de la valentía aseguró "si mi separación de la presidencia fuese necesaria para que el partido supere esta crisis, lo haré"
Con una inspirada actitud que sería la envidia del mismísimo Nerón o del poetastro subcomediante Marcos en sus mejores tiempos de bardo de la selva lacandona, aclaró que esa decisión debería ser resultado "no de la exigencia que se alimenta del rencor, no de aquellas que se sustentan en la pasión por la venganza, no de exigencias de columnistas a quienes igualmente motivan resentimientos o que de manera ligera se sostienen en ignorancia o mala fe".
Parece que el perredismo está sustentado en el más puro pitorreo y no hay más remedio que reconocer que el detestable y siniestro Germán Mtz. ha demostrado tener más huevitos que el socarrón y carismático Jesús Ortega, emperador de todas las legiones perredistas.
Joder!

jueves, 23 de julio de 2009

Henry Miller deja marca

Por Benedicto Tres Equis

El ángel es mi marca (fragmento)

"Esta manía de las acuarelas se inició de una manera especial. Debido al hambre, diría yo. A eso y al terrible frío. Durante semanas había vagado con mi amigo Joe por salas de billar y urinarios, dondequiera que hubiese calor animal sin gastos. Una tarde que volvíamos a la morgue, vimos la reproducción de un cuadro de Turner en el escaparate de un gran almacen. Así es exactamente como empezó la cosa. Uno de los periodos más activos, mas agradables de mi esteril vida. Cuando digo que cubrimos el suelo con cuadros, no estoy exagerando. En cuanto se secaban, los colgábamos -y al día siguiente los descolgábamos y colgábamos una nueva colección-. Pintábamos en la parte de atrás de los cuadros usados, los lavábamos, los raspábamos con un cuchillo y, en el transcurso de estos experimentos, descubríamos por accidente algunas cosas sorprendentes. Aprendimos a lograr interesantes resultados con los posos del cafe, con migas de pan, con carbón y con árnica; poníamos los cuadros en la bañera y los dejábamos empaparse durante horas, y después, con un pincel repleto de pintura, nos acercábamos a aquellas empapadas tortillas y dejábamos que el pincel se soltara sobre ellas. Turner fue la causa de todo esto y el crudo invierno de 1927-28.

Como iba diciendo, dos noches antes de mi partida, unos pintores vinieron a casa a inspeccionar nuestro trabajo. Buenos tipos, y nada desdeñosos en interesarse por el trabajo de unos aficionados. Las acuarelas están tiradas en el suelo, como de costumbre, secándose. Como último experimento caminamos encima de ellas, derramando de paso un poco de vino. Son sorprendentes los efectos que puede producir un tacón sucio, o una gota de vino cayendo desde una altura de tres pies, con la mejor de las intenciones. El entusiasmo crece. Dos de mis amigos trabajan en las paredes con pedazos de carbón. Otro hierve café para conseguir unos buenos posos frescos. Los demás bebemos."

Henry Miller es siempre sorprendente, siempre fuera de su época y a contracorriente. Absurdo, irreverente, genial, miserable, virtuoso. Siempre lleno de energía y siempre exagerado. Este fragmento de un capítulo de su Primavera negra se hace más revelador cuando nos enteramos que la imagen que acompaña esta cita es obra suya y ahora vale por lo menos 20 mil dólares. ¿Dónde estarán ahora perdidas las acuarelas de las que habla en el relato? ¿Qué habrá sido capaz de inspirar Turner en este gringo loco?

También es curioso el hecho de que le cagaba que lo compararan con Chagall y, sin embargo, los estilos son sorprendentemente similares: el uso de los colores, las figuras, los alucines, las deformaciones e incluso los temas. Ni hablar Mr. Miller no siempre se tiene la razón o a veces es fácil perderla.

Es vigente, extraño, entrañable. En otra parte del mismo libro afirma "Soy un hombre que mea ampliamente y con frecuencia, lo cual, según dicen, es un signo de gran actividad mental" Con el nunca se sabe si está hablando en serio o se está pitorreando. Yo por lo pronto tomo mucha agua de jamaica para no perder esa actividad.

jueves, 16 de julio de 2009

martes, 14 de julio de 2009

El tal Juanito o John Doe


Por Benedicto Tres Equis
"En los Estados Unidos, es típicamente usado el nombre John Doe
en las acciones legales o discusiones legales, en el caso de los hombres, para reemplazar un nombre (para mantener el real anónimo) o porque se desconoce también el nombre real. Los cadáveres o los pacientes de las salas de urgencias, cuya identidad se desconoce, son conocidos como John Doe. En el caso de las mujeres se utiliza el nombre de Jane Doe. El nombre que se emplea para un niño o bebé que se encuentra en el mismo caso es Baby Doe. Si hay parientes que se hallan en la misma situación, se utiliza el nombre de James Doe, Judy Doe, "
La definición la saqué de Wiskypeda y tuve que recurrir a ella para aclarar un poco las ideas. Pues resulta que el tal Juanito no se llama así, pero es el apelativo con el que le gusta que voten por el. Es decir sumado a todo el desmadre logístico que organizó AMLO para salirse con la suya (la tal Clara em-Brugada) los pobres iztapalapenses se tuvieron que enfrentar a la disyuntiva de si hacían bien votando por un tal Rafael Acosta o por un Fulano de Tal Juanito o como dirían los gringos un John Doe. Ahora bien, ¿la victoria es acreditable al John Doe mexicano o al autoproclamado presidente legítimo?, si usted piensa que a ninguno de los dos... pues está en lo correcto, ya que la supuestamente ganona de todo esto es la tal Clara em- Brugada. Ahora falta ver si el mega perredista y lopezobradorista Marchelo Ebrard acata las enloquecidas disposiciones de quien fuera el artífice de que el, en este momento, ocupe la jefatura de gobierno. Si accede y sigue al pie de la letra el maquiavélico plan de AMLO, lo que seguirá entonces es que Marchelo se lance para la presidencia (como es claro que tiene las intenciones) que derrote a cuanto contrincante se le ponga enfrente, que gane la contienda y una vez sucedido esto, pues que renuncié a favor de López Obrador.
Pero regresando al asunto del John Doe de la banda tricolor en la cabeza, lo que está cañón con este asunto es el escarnio y el pitorreo que se traen los medios de comunicación haciendo evidente lo que es más que evidente respecto a la preparación de este folcklórico personaje. Sin embargo, está tan jodido el nivel de los políticos mexicanos que no es nada descabellado pensar que alguien tan naif, en un momento dado, podría ser capaz de hacer un mejor papel que muchos políticos barrigones y ladrones de carrera. Aunque, por otro lado, está tan arraigado el tema de la corrupción en este país, que hasta el más bien intencionado seguro es devorado por el inmundo sistema.

Frases históricas e histéricas

Por Benedicto Dos Equis



México es el país con más próceres por metro cuadrado. A donde vaya, se topará con un prócer, un ex prócer, un prócer en ciernes, la mujer de un prócer o el marido de una prócer. Próceres en este país los encuentra hasta en un prostíbulo, tanto entre los clientes como entre las sexo servidoras, como les dicen ahora a las que yo conocí como putas, apelativo de fuertes resonancias eróticas y monetarias. Los próceres tienen muchas características pero, la principal, es que dicen frases célebres. Las frases célebres son sentencias que encierran una verdad rotunda y se prestan a pasar a la posteridad pues no pierden vigencia. Además, son ideales para rellenar libros de texto e historia y para ser colocadas en letras de oro en recintos de gran importancia. Frases célebres debidamente registradas existen desde la Conquista cuando Cortés, prócer dudoso para algunos, sentado al pie de un árbol lloraba una derrota: mientras moqueaba, se dijo a sí mismo “coño, qué noche más triste”. Así, personaje, árbol y frase perduran hasta nuestros días.
Pasaron muchos años y apareció en la escena nacional un personaje fundacional de esta nación: Benito Juárez, Benemérito de las Américas y frasista célebre ínclito. Este singular personaje tiene una biografía que admira. Se educó en la cultura del esfuerzo cuando semejante término mamón no se inventaba. En sus tiempos, y en los de hoy entre gente normal, se dice que don Benito tenía muchos huevos; tantos, que de pastor de ovejas llegó a pastor del pueblo. Juárez era tan esforzado y trabajador que una vez instalado en la presidencia ya andaba pensando eternizarse, pero cuando ya estaban por darle un cuartelazo, murió de angina de pecho, no sin antes dejar para la posteridad su famoso apotegma: “Tanto entre los hombres como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz”. Hoy en día todo el mundo se la sabe y todo el mundo lo ignora.
Finalmente brincamos a 2009. Este país no es lo que fue, sus próceres menos y sus frases célebres o son de pena ajena o de risa . Si estuvo pendiente de las pasadas elecciones, sabrá que en Iztapalapa hubo un desfiguro. Un señor Rafael Acosta, alias Juanito, un títere que debe tener un puesto de jugos, ganó la jefatura delegacional por obra y gracias de su titiritero, López Obrador, y sólo bajo la promesa de que si ganaba renunciaría a favor de una titeresa pejista. Ganó y, entonces declaro, textualmente, la siguiente frase célebre: “yo nomás cobró la primera quincena y renuncio".
Además de mandilón, Juanito demuestra que su fuerte no son las cuentas porque, según dijo, ganaría 80 mil pesos quincenales, es decir 160 mil al mes; entonces que se quede mínimo un mes. O de perdida un año y se meta un millón 920 mil pesos, o mejor todo su mandato de tres años y ahorre 5 millones 760 mil pesos. Mal negocio, Juanito. Pero la madre de todas las frases célebres la pronunció André Manué, y sin reírse. Al referirse al cochinero de Iztapalapa dijo: “esta fue una gesta cívica de proporciones históricas…”. Qué Independencia ni qué Revolución.